14 Virtudes del Cuidador de Ancianos

Feb 21, 2022 | La Residencia: Servicios

El término “Cuidar” es una palabra que encierra muchos matices, puesto que es muy ambigua en su significa, ya que proviene de “cogitare” en latín, que significa “pensar” con lo que viene a ser un término que trata de poner atención en algo o alguien, pensar en alguien. Por un lado, en la antigüedad se usaba para preocupación, ansiedad; cuidar como una carga, pero por otro de una forma positiva, razonandolo como diligencia o dedicación.

Cuidar del otro es ayudar a crecer, pero también representa animarlos y asistirlos para que puedan ser cuidados por alguna cosa o por otra persona aparte de nosotros mismos. No hay que olvidar que en el cuidado entran en juego dos personas, por lo tanto, dos mentes, dos cuerpos; por ello es necesario que el cuidador de ancianos tenga unas virtudes determinadas:

Entre todas estas virtudes del cuidador de ancianos, desde Santa Isabel Residencia de Ancianos queremos destacar que cuando estamos cuidando, invadimos la intimidad del otro, con lo que entramos en un terreno que para cada individuo es sagrado, en el cuidado para mayores, sobre todo en residencia geriátrica, estamos formando parte de algo tan íntimo como es el reconocimiento por parte de nuestros mayores y residentes de sus propias vulnerabilidades.

Cuidar y ayudar es un arte y en gran parte es una vocación del cuidador de personas mayores málaga y en la Santa Isabel Residencia Geriátrica Málaga contamos con una calidad profesional, que gracias a su dedicación, respeto y delicadecia por nuestros residentes, hacen que su estancia en nuestras instalaciones sea la más agradable, digna y segura para nuestros mayores.

Si hay algo que caracteriza a nuestros cuidadores es el respeto, la amabilidad, la alegría que transmiten a nuestros residentes, la paciencia que tienen y que requiere un trabajo tan minucioso como es el cuidado para la tercera edad, la comprensión en momentos de vulnerabilidad que llevan a situaciones complicadas tanto a nuestros mayores como a los que velan por su cuidado.

La responsabilidad es la capacidad de compromiso y cuidado que consiste en responder a las necesidades de una persona, a dar una solución efectiva y competente a la fragilidad del otro. Para ello se requiere por parte del cuidador de ancianos de una escucha atenta y dispobible, base de toda comunicación y que llevará a mantener una confianza mutua entre cuidador y cuidado, situándo la empatía no solo de cuidador a paciente, sino en ambos sentidos.

Esta son algunas de las virtudes del cuidador de ancianos, con las cuales desde Santa Isabel Residencia de Ancianos contamos en cada uno de los profesionales que forman parte de nuestra familia, que se suman a la veracidad y humildad con la que cada uno de ellos y ellas, desde la persona que está en recepción hasta la limpiadora de piso, cuenta nuestro equipo personal y profesional.

Sabemos que un cuidador de ancianos es mucho más que un profesional que cumple con su trabajo, es un profesional que se implica y que vuelva todo su amor, comprensión hacia los más vulnerables y personas que más ayuda requieren, además de por profesionalidad, por vocación de servicio a los demás.