Cómo hacer frente al pago de una residencia de ancianos

Nov 17, 2022 | La Residencia: Servicios

En estos tiempos de incertidumbre, donde la guerra en Ucrania ha provocado una subida de precios, la pandemia del Coronavirus… y cuando se acerca el momento de ingresar a un familiar en una residencia geriátrica y hacer frente a los pagos…nos preguntamos ¿qué pasaría si no puedo pagar una residencia de ancianos a mi familiar? o incluso a uno mismo en un futuro.

¿QUÉ HACER EN EL CASO DE NO PODER HACER FRENTE AL PAGO?

Hoy desde Residencia Geriátrica Málaga Santa Isabel vamos a hacer un repaso de varias opciones, con sus ventajas e inconvenientes. Ten en cuenta que hay unas que serán siempre más favorables que otras, sobre todo teniendo en cuenta que la persona tiene algún tipo de dependencia, que es uno de los principales motivos por los que los familiares deciden llevar a sus mayores a una residencia de ancianos Puerto de la Torre.

Es por ello, que desde Santa Isabel Residencia de Ancianos vamos a comentar algunas de las ayudas para pagar una residencia:

Las ayudas del Estado para pagar una residencia de ancianos se obtienen gracias a la Ley de Dependencia, la cual contempla dos casos:

LEY DE DEPENDECIA: AYUDA RESIDENCIAS CONCERTADAS

La ayuda de “residencias concertadas” es la más solicitada ya que es un modelo que permite hacer frente a la plaza cuando no se puede pagar una residencia geriátrica. Esto es así ya que parte de la pensión del anciano o anciana queda retenida y las administraciones públicas se hacen cargo del resto. Normalmente es un porcentaje de entre el 75-85% sin que aquí entren las pagas extras.

LEY DE DEPENDECIA: AYUDA PLAZA VINCULADA AL SERVICIO

En este modelo, el residente recibe una paga que varía según su grado de dependencia y a mayor grado, más dinero percibe por parte del Estado. Bien es cierto que este tipo de residentes buscan residencias de ancianos baratas con las que poder hacer frente y esta ayuda cubra buena parte de la plaza en la residencia.

Es cierto que el número de plazas en residencias públicas suele ser más limitado y las listas de espera a veces se alargan y tu familiar requiere de un ingreso más rápido. Es por ello que hay quien se decanta por una de las ayudas anteriores, vinculada al servicio.

OTRA FÓRMULA ES DE FINANCIACIÓN PRIVADA DE LA PLAZA RESIDENCIAL

  • El apoyo familiar es la forma más común de hacer frente al pago de la plaza. En este caso es la familia la que se encarga de aportar la diferencia entre lo que el familiar puede pagar y el precio de la plaza. Suele darse en casos en los que las personas han solicitado ayudas y están a la espera hasta que reciben las ayudas.
  • Los ahorros, el hecho de utilizar el dinero que tiene ahorrado la persona mayor para pagar parte de la plaza.
  • La venta de propiedades. Ya sea una segunda residencia o el hogar de la persona mayor. Esto suele ser un proceso lento, variará el dinero que se pueda conseguir por la venta dependiendo del precio de mercado y además tendremos que valorar la carga emocional de desprenderse de su hogar. Pero para ello también podemos plantearnos una solución menos drástica como el alquiler, una opción más rápida.

OTRAS SOLUCIONES DE FINANCIACIÓN CONTANDO CON ENTIDADES PRIVADAS:

  • La renta vitalicia inmobiliaria, que consiste en un acuerdo entre la entidad financiera y el propietario. La persona mayor recibirá una renta el resto de su vida y puede seguir disponiendo de su hogar hasta el momento de su fallecimiento, momento en el que la entidad financiera pasará a ser el propietario.
  • Hipoteca inversa. Esta otra fórmula consiste en que un banco, compañía de seguros o una entidad financiera paga mensualmente una cantidad de dinero. Este será percibido mientras que la persona viva, una vez fallezca pasa a ser propiedad de la entidad. La diferencia es que la familia puede recuperar la propiedad del hogar de su familiar si paga por ella a la entidad.

Sin duda, creemos que es un tema que debe preocupar a toda la sociedad ya que el porcentaje de población anciana va aumentado con el paso de los años – según un estudio del INE la proporción de mayores de 80 años casi se duplicó entre 2001 y 2020 – y cada vez más personas necesitarán de los servicios de una Residencia Geriátrica.

Como siempre, en Residencia Santa Isabel quedamos a vuestra disipación para poder analizar cada caso y ver todas las posibilidades.